Derechos Humanos             

 

Derechos Humanos:
Los derechos humanos son la expresión más desarrollada del conjunto del pensamiento occidental. Sin ellos no somos nada, sin ellos nunca habríamos llegado hasta aquí, sin ellos queda abierto el camino del totalitarismo, el abuso, el atraso y la opresión. Los derechos humanos no nacieron en Occidente, sino en lugares como Mesopotamia, la India o el Califato Islámico antiguo. Pero sí fue en Occidente donde cuajaron, perduraron y terminaron convirtiéndose en fundamentales y universales, no sin lucha ni poca sangre. Ya en 1215 la Magna Carta, en Inglaterra, limitó los poderes del rey e introdujo los principios del habeas corpus: el derecho a apelar eficazmente contra la detención ilegal. El habeas corpus es la primera y más esencial de las garantías de libertad, y por ello todos los aspirantes a tirano han tratado de diluírlo, deslegitimarlo o suprimirlo.

Detenidos en Guantánamo


A lo largo de una prolongada lucha, con muchos pasos adelante y muchos pasos atrás, estos primeros intentos terminaron plasmándose en documentos esenciales como la Bill of Rights que constituye el Preámbulo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776); la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de los revolucionarios franceses de 1789, que extendió los mismos valores por Europa y muchos otros lugares; y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), que daría el primer paso para convertirlos en universales. Estas declaraciones inspiran ahora en mayor o menor medida las constituciones de todas las naciones civilizadas; entre ellas, la española de 1978.

Los derechos humanos constituyen la última barrera contra la tiranía, la arbitrariedad y el abuso de poder. El garantismo estricto es la única seguridad que se aplicarán en todos los casos, incluyendo el tuyo y el mío. Cualquier concesión, incluso aunque parezca irrelevante, los desvirtúa y abre la puerta a futuras concesiones de mayor calado. Cualquier excepción contiene la semilla de la sangre, del genocidio y de la opresión, una vez más. Cualquier violación de los mismos debe suponer la condena activa de todos nosotros. Porque sin derechos humanos, no hay democracia posible. Porque sin derechos humanos, no queda ninguna libertad. Sólo los idiotas conceden graciosamente su última línea de defensa contra la oscuridad. Sólo los imbéciles creen que a ellos nunca les tocará. Si un puñado de tiranos asesinos insignificantes, cobardes y descerebrados nos convierten en tiranos asesinos insignificantes, cobardes y descerebrados, ellos han ganado. Eso es algo que no nos podemos permitir. Nosotros sí tenemos mucho que perder.


  Hábeas corpus:
Sus antecedentes se remontan hasta la antigüedad, cuando una persona era privada de su libertad sin justificación, en ese contexto histórico la significación que se le daba era Traedme el cuerpo. El primer documento, que establece la necesidad de justificar la detención de un súbdito, bajo las restricciones siguientes: mediante un proceso público, controlado y sólo por voluntad del Monarca; fue la Carta Magna, conocida como Magna Carta Libertatum, elaborada después de tensas y complicadas reuniones en Runnymede (Surrey) entre nobles normandos y la realeza inglesa. Después de muchas luchas y discusiones, entre los nobles de la época, la Carta Magna fue finalmente sancionada por el rey Juan I o Juan sin tierra, en Londres el 15 de junio de 1215. El primer registro del uso de este recurso contra una autoridad establecida data de 1305 durante el reinado de Eduardo I de Inglaterra, cuando se exigió al rey que rindiera cuentas de la razón por la cual la libertad de un sujeto era restringida donde quiera que esta restricción se aplicara. Aparece en el derecho histórico español como el denominado «recurso de manifestación de personas» del Reino de Aragón en el Fuero de Aragón de 1428, y en las referencias que sobre presuntos supuestos de detenciones ilegales se contienen en el Fuero de Vizcaya de 1527, más tarde en la Ley Inglesa de 1640 y en el Acta Hábeas Corpus de 1679. La institución del Hábeas corpus estaba concebida como una forma de evitar agravios e injusticias cometidas por los señores feudales contra sus súbditos o personas de clase social inferior. Bien jurídico que tutela: En el derecho comparado tutela dos derechos fundamentales, la libertad individual relativa a su libertad de movimiento y, por tanto, a no ser objeto de detenciones arbitrarias y el derecho a la integridad personal, a no ser objeto de daños en su persona, como lesiones, tortura o muerte. En ese sentido tiene como objeto el reponer las cosas al estado anterior a la privación, perturbación o amenaza de dichos derechos, por lo cual tiene un carácter sumario (urgente) y potencialmente eventual, en tanto se autoriza desde que aparece posible una violación eventual a estos derechos para evitar que la violación se torne en irreparable. Lógicamente, de tornarse en irreparable la violación, la acción de garantía pierde su objeto (sustracción de la materia) además de poca deberes en las constituciones mundiales.

Esfuerzos por darle ambito mundial: Diversas organizaciones promueven el derecho al acceso al hábeas corpus mundial (establecimiento de una jurisdicción que abarcaría todas las naciones y todo el territorio) como parte fundamental de los derechos humanos. Asimismo, sobre la realidad de las diversas legislaciones nacionales y acuerdos internacionales existentes, estas organizaciones promueven la aplicación del hábeas corpus a los detenidos sin motivación legal. Entre esas organizaciones se encuentra Amnistia Internacional -organización creada en 1961-, Human Rights Watch y World organization for human rights -las dos últimas en EE.UU.-. Entre sus promotores está el abogado Luis Kutner, creador del movimiento por un hábeas corpus mundial "World hábeas corpus". Para que fuese efectivo se necesitaría un tribunal internacional que velase por su cumplimiento y garantizase los derechos ante las detenciones ilegales y torturas.

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